En la íntima soledad de tu hogar te derrumbas sobre la silla de la cocina. Ves a lo lejos, en la bancada, el mando que enciende el televisor y tu cansancio es tal que optas por cenar en silencio. Renuncias, orgulloso, a la compañía de esos extraños que pueblan el aparato colgado de la pared. Desvías la mirada a la nada de los azulejos y los asépticos muebles, al tiempo que mordisqueas desganado un sándwich vegetal. Son las doce y media de hoy martes y en el espeso silencio de tu piso vacío resuena un sonido que se arrastra. Piensas que serán las zapatillas de tu vecina la viuda, o que tal vez se trate de una rata paseándose por la escondida estructura del edificio, o incluso las hojas de un árbol que acarician la fachada exterior. Las zapatillas arrastrándose, la rata curiosa o las hojas cariñosas, se arriman pacientes hacia donde estás. Sea lo que sea, el sonido se vuelve más frecuente y cercano. Tu casa ha estado siempre tan sola que jamás has pensado a qué podrías temer. Ni un maldito triste fantasma errante se ha dignado jamás a habitarla y acompañarte en el vacío y sonoro eco de cada paso, cada tos y cada ventosidad que ha resonado en tu hogar en estos años. Apartas la vista del vacío y se te van los ojos a la puerta de la cocina abierta para ver cómo una sombra se detiene en el pasillo. Ya no se oye nada, ni la rata, ni las hojas, ni las zapatillas. Toses, son los nervios, la sombra avanza, es un gato que te mira. El despeluchado felino negro te observa más sereno que tú mismo, sus ojos transmiten cierto aire desafiante, muestra una seguridad que mordisquea y desgarra tu autoestima. Pero cobras conciencia de quién eres, de que no puede paralizarte de miedo un gato, un minino desnutrido que no levanta más de tres palmos del suelo. Te levantas de la silla furioso y el gato, que te huele, huye por la oscuridad del pasillo. (CONTINÚA)
Abel Bri
Relatos, libros electrónicos y en papel.
Relato: Condenado gato
Teatro hiperbreve didáctico: La fuga
Estamos en el interior de una biblioteca por la que parece haber pasado un tornado. Las mesas están llenas de libros tirados por todas partes y de pronto, de detrás de las librerías, van apareciendo diversos personajes.
TINTÍN: ¿Qué es esto? ¡Milú! ¡Milú! ¿Dónde estás Milú? ¿En qué lugar me encuentro? ¿Y el capitán Hadock?
MORGANA: Esto debe ser un encantamiento misterioso, me han lanzado alguna maldición, estoy segura. Oye, tú, chico, el rubio (a Tintín), ¿Quién eres? ¿Qué hacemos aquí? ¿Eres tú quien me ha traído? ¿Eres un mago? ¿Por qué llevas ese flequillo tan ridículo?
TINTÍN: Mmm, no, no soy un mago, y no tengo ni idea de dónde estamos, pero esto podría ser un buen comienzo para un reportaje, ¿no crees? Mira cómo han dejado este lugar. Alguien ha estado registrando los libros en busca de algún tesoro oculto. Deberíamos comprobar uno a uno qué libros faltan, seguro que en alguno de ellos estaba escondido el plano para hallar las riquezas del Rey Salomón.
MORGANA: Estás loco, chiquillo, el tinte amarillo se te ha subido a la cabeza. ¿Cómo vamos a mirar uno a uno cada libro? Mejor prepararé un encantamiento para averiguar quién nos ha traído aquí y por qué. Nadie se ríe de la poderosa hechicera Morgana.
Principio para un cuento fantástico

Claudia atravesó el umbral achicada por las descomunales dimensiones del edificio, nerviosa por la entrevista que le aguardaba, y aferrándose a aquel reloj que su último novio (aquel trasgo que trabajaba de comercial en una agencia de seguros) le había regalado con motivo de su cumpleaños. El regalo le había encantado, y por ello, de inmediato, rompió con él.
(Continúa leyendo... este cuento en la sección de relatos)
Este texto es una precuela escrita a partir del mini relato de I. A. Ireland, Final para un cuento fantástico
Vive entre cadáveres
"Marcos, el novio de Flavia va a venir hoy a buscarte, alguien le ha dicho quién eres y dónde encontrarte. Va a venir a última hora, tal vez deberías fugarte, no vendrá solo.(...)
Se detienen a las puertas de la casa donde vive Alejandra, Allí está, dice él al verla plantada en mitad de la oscuridad frente a la valla. Menudo pedazo de casa, murmura la madre sin que él la oiga. Baja corriendo y la abraza, la muchacha no para de llorar. ¿Estás bien? ¿Qué ha pasado? Después de hablar contigo he oído unos pasos y he salido corriendo, me ha parecido que una sombra me perseguía, pero no estoy segura. Estoy muy asustada, Marcos".
Es una novela de suspense especialmente dedicada al público juvenil.
Ya está a la venta a través de BUBOK, en donde pueden leerse las primeras páginas gratis.
Esta vez se trata de un libro ilustrado (13 dibujos más el de portada), tiene 130 páginas y la temática es juvenil y de intriga.
Una sierra para cortar cabezas

Con nuevos personajes, aparecen nuevos protagonistas en la historia que servirán para aclarar algunas de las incógnitas que se abrieron en el primer libro, "A oscuras".
Esta segunda parte está inspirada en experimentos reales llevados a cabo con perros y con monos, y que en este libro se experimentarán sobre seres humanos.
Puedes leer gratis el inicio del libro y comprarlo on-line o en papel en: abelbri.bubok.com
A oscuras
"A oscuras" es la primera parte de la trilogía apocalíptica "Crónicas del fin de un mundo".Puedes comprarlo en formato papel o e-book en: abelbri.bubok.es
Más información sobre el libro y reseñas: aquí.
Relatos: Insomnio
Fue el mismo año en que cumplí los quince. Creí que mi madre se había vuelto loca. Llevaba semanas protestando por su insomnio. También mi padre le echaba en cara lo inquietas que eran sus noches, cómo daba vueltas de un lado a otro, le pegaba patadas, resoplaba, encendía la luz, salía al baño y gruñía. No le hacía yo a nada de esto demasiado caso, tenía asuntos más trascendentales en mente: el examen de Matemáticas o el escote de Edurne. Fue después cuando di importancia y grabé a fuego en mi memoria esas protestas nocturnas como los albores de un final insospechado.Las paredes de casa se llenaron de cuadros de paisajes marinos, de acuarelas derretidas en blanquecinos reflejos de barquitas y anocheceres de lunas llenas mal trazadas. En concreto los cuadritos se amontonaban en los ladrillos que cerraban el salón principal, de allí no escapaban. Permanecía incrédulo e impasible a cómo los cuadros empapelaban las paredes en un mosaico laberíntico donde el mar se volvía protagonista y antagonista. Aquello debería haberme sugerido que algo invisible y enfermizo se había colado en nuestras vidas, pero solo lo observaba con asombro. Mi padre consentía el imposible y yo no dejaba de preguntarme cuándo pintaba mi madre aquellas nimiedades que por su volumen, persistencia e individualidad se volvían genialidades...
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Puesta en escena de La Rata
La representación corrió a cargo de:
La Compañía Clásica de Comedias
Ester Poveda (Lucía)
Joan Fabrellas (Arturo)
Ángel Herrero (Damián)
Antonio R. Berbell (Remigio/ Camarero)
Antonio Chinchilla (Narrador)
Dirección: Juan León y Antonio V. Chinchilla
Poesía: Hoy
El sueño borra mis errores y pecadoscon él desaparecen también mis aciertos.
Esta mañana amanezco
en blanco, afronto el hallazgo
de mi presente no escrito.
Hoy nazco entre sábanas
me invento a mí mismo
y tan sólo me responsabilizo
de lo que resta hasta mañana.
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