Sale a la venta Una sierra para cortar cabezas


Ya está a la venta on-line en www.bubok.com el segundo volumen de Crónicas del fin de un mundo: Una sierra para cortar cabezas. La novela sigue en la línea de A oscuras en cuanto a la narrativa y se adentra todavía más en la ciencia ficción trada con un tono realista y macabro.
Puedes leer el libro en formato electrónico (2 euros) y bien en libro tradicional (9 euros). La novela tiene un total de 69 páginas.

Eterno diálogo de él y ella

Él:
¿Para qué diantres me quieres si te ignoro la mayoría del tiempo y el poco tiempo que dedico a mirarte o a hablarte, lo centro en humillarte y minusvalorarte? ¿A qué vienen tus miradas enamoradas, si te devuelvo canallas risotadas? ¿Por qué demonios me declaras tu amor, si yo voceo y te declaro profundo odio y repulsión?
Ella:
Porque ni ahora, ni nunca, ni siempre, ni tal vez, ni más tarde, podré jamás evitar amarte hasta desangrarme llorando borbotones de sangre podrida porque tú me ignoras... (continúa)

Puesta en escena de La Rata

Primero daros las gracias a todos los que estuvisteis el pasado 17 de julio en L'Escorxador. Como recordatorio para quienes estuvieron, y como muestra para quienes se lo perdieron, os adjunto este video a modo de trailer de lo que fue la lectura dramatizada de La Rata. Espero que os guste.
La representación corrió a cargo de:
La Compañía Clásica de Comedias

Ester Poveda (Lucía)
Joan Fabrellas (Arturo)
Ángel Herrero (Damián)
Antonio R. Berbell (Remigio/ Camarero)
Antonio Chinchilla (Narrador)

Dirección: Juan León y Antonio V. Chinchilla



Lectura dramatizada de La Rata en L'Escorxador


El próximo 17 de julio habrá una lectura dramatizada en L'Escorxador, antiguo matadero de Elche, vamos, de La Rata, una obrilla que escribí inspirada en el relato corto homónimo. La entrada es gratuita, así que pocas excusas quedan para no ir y pasar un ratillo de miedo.



Un relato sobre movimientos sísmicos

Como alambres retorcidos las piernecillas le colgaban temblorosas sobre el vacío. Las curiosas pupilas se asomaban al borde del párpado y se deleitaban en el horrendo amasijo de escombros, muebles, azulejos y muertos enroscados aleatoriamente en torno al agujero que se lo había zampado todo. El primer meneo lo había atribuido a los vecinos que saltaban con cada gol del Barça, tambaleando hasta las lámparas. Con el segundo temblor se le disiparon las dudas de que se trataba de un seísmo. (Continúa leyendo)

Nuevo relato

LA MIRILLA
Tras la muerte de mi tío Emilio adquirí diez libretas cuadriculadas que le habían servido de diarios en sus 47 años de agorafóbica vida. Me han cabido en este folio los pocos acontecimientos memorables de sus tímidos diarios: (SIGUE LEYENDO)

Día del libro

Ya que es hoy el Día del Libro, he aquí mi aportación:

Eres la metadona
que me anestesia
y condena
a como muero matar.

No es tu canibalismo
tan feroz como en aquella
de quien mis pasos escapan.
Despacito tú y yo
nos devoramos.

(Continúa)

Un adelanto gráfico de Una sierra para cortar cabezas

Poesía: Hoy

El sueño borra mis errores y pecados
con él desaparecen también mis aciertos.
Esta mañana amanezco
en blanco, afronto el hallazgo
de mi presente no escrito.

Hoy nazco entre sábanas
me invento a mí mismo
y tan sólo me responsabilizo
de lo que resta hasta mañana.

Continúa leyendo...

Inicio Una sierra para cortar cabezas

Este es el inicio de Una sierra para cortar cabezas, la segunda parte de Crónicas del fin de un mundo que he terminado de escribir recientemente y tengo todavía en proceso de escritura y corrección, calculo que para el próximo verano estará terminada y a la venta.

Ya se acerca, ¿qué pretende hacerme? Mira la máquina que me acompaña, comprueba mis constantes ¿Qué trama? Veo y oigo, pero apenas puedo moverme ni hablar, como mucho retorcerme y gemir. Atado y amordazado llevo la pupila a la esquina de mi ojo y compruebo que mi compañero está en similares incómodas circunstancias a las mías. El señor postrado a mi vera no se encuentra, en cambio, exactamente igual que yo, sí en la postura y ataduras, no en la actitud. Parece menos despierto, más drogado y ausente. Claro, es por el dolor que le ha drogado, supongo.

Ese que nos mantiene atados nos habla, le reconozco, ¿cómo pude fiarme de él? Dios… le estrangularía, pero no puedo ni menearme, las correas me cortan la circulación. Maldito sea, maldito seas. ¿Cómo pudo engañarme así? Mi ambición… Nunca debería haber aceptado un trabajo tan arriesgado… pero… joder… demasiado dinero como para rechazarlo... Tres mil euros, así sin más, sólo como anticipo, sin tener que mover un dedo. Nadie te da tres mil euros porque sí, por tu cara bonita… así es como mordí el anzuelo… Dinero en efectivo, en billetes de cien y de quinientos.